Warning: array_key_exists() expects parameter 2 to be array, bool given in /home/wp000635/public_html/wp-content/themes/bridge/framework/lib/qode.framework.php on line 101
class="archive category category-noticias category-133 qode-theme-ver-11.1 qode-theme-bridge wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1 vc_responsive" itemscope itemtype="http://schema.org/WebPage">
Warning: array_key_exists() expects parameter 2 to be array, bool given in /home/wp000635/public_html/wp-content/themes/bridge/framework/lib/qode.framework.php on line 101

Warning: array_key_exists() expects parameter 2 to be array, bool given in /home/wp000635/public_html/wp-content/themes/bridge/framework/lib/qode.framework.php on line 101
q
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit, sed diam nonummy nibh euismod tincidunt ut laoreet dolore magna aliquam erat volutpat.

Noticias

¿Qué hacer para mantener la fertilidad del suelo, prevenir la erosión y aumentar los rendimientos agrícolas? La respuesta a esta pregunta puede encontrarse en las obras de conservación de suelos, una práctica que no solo preserva el futuro de los campos, sino que también impulsa la rentabilidad de manera significativa. En esta nota, nos interiorizamos en este tema, puntualizando en los beneficios económicos que traen aparejados estas obras. Para ello, conversamos con los expertos de conservagro, ingenieros agrónomos que nos compartieron su conocimiento y experiencia sobre esta temática. ¿Qué son y para qué construir obras de conservación de suelos? La Ing. Agrónoma Melani Pepermans, especialista en Gestión de Cuencas Hidrográficas, explica que las obras de conservación de suelos, como terrazas y canales de desagüe, tienen un propósito claro: reducir la erosión hídrica, evitando la pérdida de suelo y agua. “Los beneficios son notables, ya que estas prácticas disminuyen las pérdidas de suelo y rastrojo, reducen el volumen y velocidad del agua escurrida y mejoran la estructura del suelo”.  “Nosotros decimos que llueve claro y escurre oscuro, ¿por qué?, porque esa agua de lluvia se está llevando nuestro suelo y junto con ello, toda la fertilidad, el rastrojo y químicos que nosotros deberíamos retener en nuestro suelo”, agrega Jorge Raspanti, Ingeniero Agrónomo, Especialista en Gestión de Cuencas Hidrográficas. “Las obras de conservación evitan que esta agua se escape, permitiendo que se infiltre y recargue el suelo. Además, ayudan a romper el ciclo de compactación del suelo. El resultado es un mayor rendimiento de los cultivos y un menor deterioro aguas abajo”.  ¿Cómo se traducen estos beneficios en términos económicos? Si decimos que, hacer obras de conservación de suelos, disminuyen la pérdida de suelos y agua, entonces, “el impacto económico sería a partir de cuantificar cuánto de nuestros rendimientos se ven afectado por la pérdida de estos recursos naturales”, indica Jorge Raspanti. Si se trata del recurso suelo, “por cada cm de suelo perdido, la disminución del rendimiento es de 35,5 kg/ha en soja, 80 kg/ha en maíz y 40 kg/ha en trigo”. Además, según estudios realizado por INTA en Córdoba, cada año la erosión hídrica se lleva 4,17 toneladas de suelo de cada hectárea de la provincia, lo que equivale a decir que se pierden 0,38 mm de suelo anualmente, que llevado en rendimientos sería en promedio 1,33 kg de soja por hectárea. "Por cada cm de suelo perdido, la disminución del rendimiento es de 35,5kg/ha en soja, 80kg/ha en maíz y 40 kg/ha en trigo" Por otro lado, si hablamos del recurso agua, se conoce la eficiencia de su uso por los cultivos. “Es decir, en el caso del maíz, se producen 18 kg de granos por cada mm de agua y la soja produce 7 kg de granos por cada mm de agua” indican los Ingenieros de Conservagro. “Si analizamos las pérdidas de agua, por medio de estudios hidrológicos, podemos estimar cuántos kg estamos dejando de producir por no realizar estas prácticas estructurales”, afirma Melani Pepermans. Un ejemplo concreto de la ganancia en rendimiento Un ejemplo para estimar la ganancia de rendimiento a partir de éstas eficiencias, es el análisis preliminar del impacto hidrológico de la cuenca Sur del CCS Las Acequias, donde se comparó dos escenarios: el actual (sin obras ni prácticas de conservación), vs. uno que implementa práctica agronómica adecuadas como es la rotación de cultivos, sumado a práctica estructural como la sistematización predial con terrazas y canales de desagüe, y se obtuvo una diferencia de escurrimiento entre 4 a 10 veces menos en el segundo escenario.  Esto quiere decir que, mientras en el primer escenario escurre 16 mm de agua, en el escenario conservacionista escurre 1 mm de agua. Teniendo en cuenta esta diferencia y la eficiencia de uso de agua por los cultivos antes mencionados, el incremento en la producción equivale a 1 qq de soja y 2,7 qq de maíz por hectárea para dicha zona.  Si llevamos estas mermas de rendimientos, lo que representaría para un establecimiento agrícola promedio de 200 has, estaríamos hablando que se están perdiendo, de manera silenciosa, más de 20.000 kg de soja y más de 60.000 kg de maíz, en cada lluvia de la campaña donde escurran 16 mm. En la zona de Las Acequias, el incremento de producción de un lote sistematizado (vs. uno sin prácticas de conservación) equivale a 1 qq de soja y 2,7 qq de maíz por hectárea. ¿Cuál es el retorno de inversión? “Se calcula que el retorno de inversión en las obras de conservación de suelos ronda el año o los dos años, siempre está dentro del período de financiación del proyecto. Por lo tanto, cuando uno termina de pagar el proyecto - que por uso y costumbre es de tres años - uno ya está recuperando la inversión porque esos milimetrajes de agua cosechados aumentan los rendimientos desde la primera campaña”, explica Jorge Raspanti. "Se calcula que el retorno de inversión en las obras de conservación de suelos ronda el año o los dos años...

La zona sur de Córdoba se caracteriza por intensos y frecuentes vientos, principalmente en los meses de agosto y septiembre. Tiempo que coincide con momentos de barbecho, es decir con suelos sin cultivo. En este contexto, ¿qué tecnologías existen para prevenir la erosión eólica? Cuando los suelos quedan al descubierto y sin tapiz verde, la erosión eólica y la probabilidad de incendios aumenta notablemente. A esta situación, “se suma que en una importante superficie de la zona se cultiva maní, donde el manejo previo y posterior a la cosecha tiene que ser muy bien planificado para controlar la erosión”, explica Alejandra Canale, integrante del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y miembro de nuestro Consejo. Durante los últimos años, desde INTA, con el acompañamiento del Consejo Regional de Conservación de Suelos del Dpto. Río Cuarto, se viene trabajando en el desarrollo de tecnologías de prevención y control de la erosión eólica en rotaciones con maní, en campañas con condiciones climáticas contrastantes. Cuando los suelos quedan al descubierto y sin tapiz verde, la erosión eólica y la probabilidad de incendios aumenta notablemente. ¿En qué consiste el trabajo? Se realizaron dos experiencias en la zona rural de Río Cuarto durante el ciclo 2020/2021 y 2021/2022, en suelos clasificados como Haplustol típico de textura franca gruesa con distintas condiciones de humedad, la primera campaña más seca y la segunda más húmeda. En la primera experiencia, el tratamiento fue centeno al voleo después del arrancado de maní e incorporado post cosecha, mientras que en la segunda fue al voleo previo al arrancado con centeno y con triticale. En ambas, hubo un tercer tratamiento de barbecho. Las siembras fueron a principios de junio con densidades de 25 kg ha-1 y 40 kg ha-1 respectivamente y el secado químico de los cultivos usados de cobertura a principios de noviembre. ¿Cómo se realizó la medición de la erosión eólica? En cada uno de los tratamientos se instalaron parcelas de medición de la erosión eólica usando colectores BSNE. “Para evaluar el control por parte de los cultivos calculamos la erosión eólica relativa como el cociente entre el total de sedimentos recogidos en la parcela con cultivos y el de la parcela barbecho. Al momento de recoger el sedimento determinamos la proporción de cobertura generado por centeno o triticale, utilizando el programa CobCalc”, explica Alejandra Canale. ¿Qué otras variables se tuvieron en cuenta? Durante el ensayo, precisamente desde julio a noviembre, se registraron las precipitaciones y la velocidad media del viento. En la primera campaña, se registraron 156,4 mm de agua de lluvia y vientos con ráfagas superiores a 20 km, a partir de mediados de octubre.En la segunda, las precipitaciones fueron de 226 mm y los vientos registraron una velocidad de 15 km, en octubre y por debajo durante el resto del período. Producción de biomasa, cobertura y erosión relativa La producción de biomasa aérea al momento del secado varió en la primera campaña entre 777 (Centeno al voleo después del arrancado de maní) y 939 kg MS ha-1 (centeno incorporado post cosecha). En la segunda campaña, la producción fue 2200 (triticale) y 2600 kg MS ha-1 (centeno). En el primer ciclo, el porcentaje de cobertura fue 23% (Centeno al voleo después del arrancado) y 27,5% (centeno incorporado post cosecha). La erosión relativa fue del 77% y el 72% respectivamente.En el segundo ciclo, la cobertura fue de 36,4% (triticale) y 40,6% (centeno), mientras que la erosión relativa fue del 24,55 % y 37,7%. ¿Se logró controlar la erosión eólica? Para la zona de Río Cuarto, durante la campaña 2020/2021, con un 20% de cobertura y niveles de erosión relativa de 72%, se controló la erosión eólica en un 30%. En la campaña siguiente con mejores condiciones, la erosión relativa fue de aproximadamente 25%, realizando un mejor control (70%).  Como explica Alejandra, “ambas situaciones coinciden con el mes donde se registraron vientos con velocidades medias mensuales superiores a 15 km. La siembra incorporada controló mejor la erosión durante octubre. También observamos un efecto relacionado a las especies y densidades utilizadas en cuanto a la implantación y dinámica de cobertura, que luego repercutió en el control de la erosión”.   Con un 20% de cobertura y niveles de erosión relativa de 72% se controló la erosión eólica en un 30% Respecto a las especies, Alejandra recomienda: “en años húmedos, si vamos a hacer siembras al voleo previo al arrancado, es conveniente utilizar triticale; debido que la evolución de crecimiento es más lenta y permite llegar con mejores condiciones a la cosecha del maní. Mientras que en años secos, sugerimos centeno porque está más adaptado a la sequía y no tendría problemas de humedad en la andana de cosecha”.Ahora bien, si el momento de la siembra es posterior a la cosecha de maní, lo que recomienda la profesional es realizarlo en forma incorporada con cualquiera de las especies mencionadas. ...

En ocasiones, las lluvias intensas en la zona rural generan problemas de erosión en los suelos, inundaciones y anegamientos. Sin embargo, existen alternativas para hacer frente a estas problemáticas hídricas, conservar el suelo y mejorar la producción. Una de ellas es la sistematización predial. Pero, ¿de qué se trata?… “Cuando se habla de sistematización predial estamos hablando de excedentes hídricos. Apunta a sistematizar el movimiento, a disminuir la cantidad de escurrimientos. Y en caso de que haya un excedente extra predial conducirlo de manera ordenada con la intención de que eso no erosione la superficie productiva del campo o de campos vecinos”, explica el Ing. Agr. Marcos Barbora, asesor técnico e integrante del CRCS Río Cuarto.Las obras que se asocian a la sistematización son la construcción de terrazas, es decir, bordos hechos con suelo extraído del mismo lote que buscan interrumpir el escurrimiento del agua pendiente abajo para estancarlo, retenerlo y, en caso de excedentes de mayores caudales o de que el diseño así lo requiera, conducirlos hasta un punto de salida por medio de un canal empastado (o una vía de escurrimiento consolidada). Las obras que se asocian a la sistematización son la construcción de terrazas, es decir, bordos hechos con suelo extraído del mismo lote que buscan interrumpir el escurrimiento del agua...

Fueron las palabras de Marcelo Ruano mientras recorríamos su campo, un establecimiento de producción ovina y caprina, sin uso de agroquímicos y con tareas de sistematización predial. Un verdadero ejemplo de conservación ambiental. Marcelo es productor agropecuario responsable del establecimiento Tío Alberto, ubicado en la zona de Cuatro Vientos, sobre Ruta 30 km 57. Desde su época de estudiante universitario se dedica a la producción orgánica, hoy una producción agropecuaria familiar centrada en la cría de ovinos y caprinos, con el agregado de valor de los derivados de cabra (carne y leche) que se venden directamente al consumidor (la leche transformada en queso). “Hace algunos años comenzamos a incursionar en la producción de fiambres de cabra y oveja. Por ejemplo, jamones, lomos, bondiolas, salames. Esta producción está más en forma experimental y a nivel familiar”, cuenta Marcelo. No practican agricultura sino manejo de pasturas para pastoreo de animales. Sistematización predial El establecimiento Tío Alberto cuenta con 66 has. de las cuales 44 son laborables y 22 de orilla de arroyo, ya que al sur limita con el arroyo Santa Catalina. “Es un campo muy desparejo, con grandes pendientes, de suelo muy liviano, en partes son médanos”, cuenta Marcelo. Y agrega que desde hace cuatro años le propusieron desde el INTA algunas tareas de sistematización con terrazas. “Hemos trazado todas las obras con el Ingeniero Marcos Barbora. Y se ejecutaron  14 has. sobre las que se sembró alfalfa y cebada. En el resto del campo están marcadas y ya las iremos haciendo. La idea es tratar de retener el agua donde cae, para evitar la erosión hídrica, uno de los grandes problemas que tiene este campo. Los manejos sucesivos de agricultura que se le hicieron durante 20 años llevó a un lavado de las pendientes, y hoy esas pendientes tienen muy poca fertilidad. Entonces la idea es trabajar en paralelo a las terrazas (cortando la pendiente) con distintas herramientas, hacer siembra de pasturas para un pastoreo rotativo intensivo y, a futuro, lograr una pradera permanente a través de los años”, comenta.  "Con las terrazas, la idea es tratar de retener el agua donde cae, para evitar la erosión hídrica, uno de los grandes problemas que tiene este campo" " La idea es trabajar en paralelo a las terrazas con distintas herramientas, hacer siembra de pasturas para un pastoreo rotativo intensivo y, a futuro, lograr una pradera permanente a través de los años" Por su posición geográfica, este es el último campo dentro de una extensa cuenca que vierte al arroyo. Como el relieve natural del lote tiene mucha pendiente, obligó a diseñar terrazas que retengan una parte de los escurrimientos y que conduzcan los excedentes de manera ordenada sin riesgo de erosión. Y como siembran pasturas permanentes, "el campo siempre estará cubierto y no habrá problemas de erosión hídrica”, asegura Marcelo. Producción sin agroquímicos, pastoreo rotativo y tareas forestales. El objetivo de este establecimiento es manejarse sin uso de agroquímicos: “producir alimentos sanos, y ya lo estamos haciendo”, afirma Marcelo Ruano. Y agrega que también han incursionado en forestación, a través de la Secretaría de Agricultura de la Provincia y la Ley forestal, proyectando, además, el armado de un vivero para la venta de plantas y estacas. En cuanto al pastoreo, Marcelo cuenta: “Dividimos los lotes en callejones principales y en ellos nos manejamos con redes eléctricas para hacer el pastoreo diario”. Cuidar el suelo Marcelo está convencido de que "mientras más vida tengamos en el interior del suelo, mejor desarrollo vamos a tener arriba del suelo". "Los primeros 10 cm, son los que conservan la vida del suelo. Hay millones de microorganismos y de vida en los primeros 10 cm de suelo. Si necesitamos moverlos para producir alimentos, tratemos de que ese movimiento sea mínimo y que el daño ambiental sea mínimo. Como en este campo hacemos manejo ganadero, la idea es mover la hacienda o usar el pastoreo rotativo para acrecentar esa vida del suelo y mantenerla". ...

En una recorrida a campo por la zona de Los Jagüeles, al sur de Córdoba, pudimos observar lo que se está haciendo por la conservación de suelos. El  trabajo se visibiliza en las obras de sistematización predial, en el estado de los suelos y en la  fuerza de voluntad de un productor “líder” del Consorcio de Conservación de Suelos de la región. Hilario Avanzini es un productor que trabaja desde hace años en el cuidado de los suelos. Su trabajo es más que interesante, porque alquila su tierra pero no se ha desentendido de lo que hace el inquilino. Por el contrario, frente a la problemática de las escorrentías hídricas, ha invertido en obras de sistematización predial y otras técnicas de conservación de suelos como la rotación de cultivos y cultivos de cobertura… Hilario alquila su tierra pero no se ha desentendido de lo que hace el inquilino. Por el contrario ha invertido en obras de sistematización predial y otras técnicas de conservación de suelos como la rotación de cultivos y cultivos de cobertura...

Qué técnicas adoptar y en qué situaciones para mantener la productividad y cuidar el suelo. En publicaciones anteriores explicamos que el sur de la provincia de Córdoba presenta suelos afectados por sales en ambientes áridos y semiáridos, no irrigados. Estos se formaron en condiciones en las que no existe un lavado de sales por agua. Es decir, las sales que suben a la superficie provenientes de las napas, quedan depositadas allí. Según comentó la docente Ivana Álvarez, integrante del CRCS Gral. Roca, estos suelos en Córdoba son muy comunes en depresiones y presentan capas freáticas salinas cercanas a la superficie. En esta nota, Ivana comparte algunas técnicas que se pueden aplicar en este tipo de suelos: PASTOREO ROTATIVO Esta práctica consiste en la rotación de la hacienda por los sectores de pastoreo, en función de la disponibilidad de forraje, del tipo de pastizal, del momento del año y del estado de humedad del suelo. Requiere subdividir el lote en parcelas de pastoreo. El tiempo de los animales en cada parcela depende de la carga animal disponible, la disposición de las aguadas y la relación de tiempos de pastoreo-descanso establecidos. Permite aprovechar los picos de disponibilidad de forraje y disminuir su selección. “Con esta técnica se logra minimizar el riesgo de deterioro de la estructura del suelo por pisoteo en mojado y  permite la revegetación de superficies desnudas por aumento de los tiempos de descanso”, sostiene la especialista.  "Con esta técnica se logra minimizar el riesgo de deterioro de la estructura del suelo por pisoteo en mojado y permite la revegetación de superficies desnudas por aumento de los tiempos de descanso" COBERTURAS Y MULCHES Es la aplicación de residuos de vegetación viva o muerta sobre el suelo. Lo que se busca es que cubran totalmente el suelo durante la mayor parte del año, y especialmente en épocas de alta evapotranspiración y/o precipitación.  “Para tierras con mal drenaje y suelos sujetos a salinización por la napa freática, es una técnica que reduce el ascenso capilar de sales y mejora la infiltración en la superficie del suelo”, dice la profesora Álvarez.  Esta técnica se puede aplicar tanto en áreas bien drenadas como en todas las variantes de tierras mal drenadas, en especial en aquellas donde se ha reducido la cobertura superficial por la vegetación, por debajo de 70-80 %, como es el caso de muchos pastizales de espartillo, pelo de chancho, gramón, cachiyuyo, agropiros degradados, etc. "Estas técnicas son esenciales cuando se pretende recuperar una playa salina mediante intersiembras o plantación, y puede completarse con el aflojamiento en las situaciones que lo permitan" AFLOJAMIENTO SUPERFICIAL DEL SUELO Consiste en la roturación de horizontes superficiales compactados con herramientas de corte vertical y/o horizontal, manteniendo la mayor proporción de cubierta vegetal viva o muerta. “Permite mejorar la infiltración del agua, aumentar la retención superficial e incrementar la disponibilidad de nutrientes del suelo”, dice Ivana. “Se aplica tanto en situaciones de tierras bien drenadas como en aquellas mal drenadas, con suelos compactados en superficie (5 a 10 cm), que presenten vegetación”, agrega. Sin embargo, quedan excluidas de esta técnica aquellas situaciones completamente desnudas y salinizadas, como los llamados “peladares” o “calvas”, en las cuales cualquier trabajo con herramientas es altamente perjudicial. "El aflojamiento superficial del suelo permite mejorar la infiltración del agua, aumentar la retención superficial e incrementar la disponibilidad de nutrientes del suelo" INTERSIEMBRAS Se trata de siembra de especies forrajeras en forma directa sobre un pastizal natural o cultivado, con mínima remoción de la superficie del suelo. Se diferencia de la técnica de la siembra directa en que ésta última se utiliza preferentemente eliminando la vegetación sobre la cual se realiza la operación, mientras que en la intersiembra la especie introducida debe complementar a la vegetación sobre la que se instala.  La intersiembra se utiliza sobretodo en situaciones con mal drenaje y peligro de salinización superficial por eliminación de la cobertura. Puede utilizarse en situaciones donde sea posible el tránsito con sembradoras, es decir pastizales bajos de pelos de chancho, gramonales, agropiros degradados Entre las especies a utilizar para ambientes de gramonal está el agropiro criollo, agropiro alargado, tréboles de olor amarillo y blanco, festuca, alfalfas (para situaciones no inundables) y trébol de cuernitos (Lotus corniculatus). "La intersiembra se utiliza sobre todo en situaciones con mal drenaje y peligro de salinización superficial por la eliminación de la cobertura" FORESTACIÓN “Para nuestras condiciones, las especies arbóreas más apropiadas son aquellas de hoja ancha y que mantienen las hojas todo el año, ya que con esto se favorece la transpiración y el abatimiento de la napa freática”, sostiene Ivana. Con esas características, encontramos especies del género Eucalyptus, y las más tolerantes a la salinidad,que prosperan en las condiciones del centro argentino, son: Eucalyptus amplifolia, E. astringens, E. botryoides, E.longifolia, E. occidentalis, E. sargentii, E. umbra, E.diptera, E.dundasii, E. gomphocephala, E. pilularis, E.robusta, E.rudis, E. camaldulensis y E. siderophloia. "Para nuestras condiciones, las especies arbóreas más apropiadas son aquellas de hoja ancha y que mantienen las hojas todo el año" FERTILIZACIÓN DE PASTURAS Esta técnica consiste en el agregado de nutrientes a pasturas en condiciones hidrohalomórficas (salino-sódicas o inundadas), para mejorar su producción.  Puede utilizarse en pasturas naturales y cultivadas, a condición de que la cobertura superficial y la ocupación del volumen de suelo por las raíces sea la máxima posible para esa situación.  “La utilización de Nitrógeno (N) requiere un perfil de suelo sin anegamiento, ya que se producirían pérdidas por denitrificación. Por esta razón no es una técnica aconsejable para mejorar la productividad de espartillares, y su utilización en otro tipo de pastizales mejor drenados está condicionada a un período largo sin probabilidades de inundación/anegamiento”. Retomando al Ing. José Cisneros, del CRCS Río Cuarto, Ivana Álvarez explica que la fertilización de pasturas debe concebirse como la última etapa de la recuperación de pasturas naturales o cultivadas, en una fase de optimización de la productividad. “Esto implica necesariamente su consideración conjunta con las otras técnicas para garantizar el éxito de la práctica”. "La fertilización de pasturas debe concebirse como la última etapa de la recuperación de pasturas naturales o cultivadas, en una fase de optimización de la productividad" ...

¿Cómo son los vientos en esta zona? ¿Qué nos dejó la campaña anterior? ¿Qué acciones podemos llevar a cabo para revertir procesos de erosión eólica? La primavera en la zona suroeste de Córdoba viene acompañada de vientos frecuentes y de gran intensidad. Datos históricos aportados por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) con sede en Higueras, manifiestan que la velocidad media anual del viento a 2 metros de la superficie del suelo es de 13.0 km/h. Esto indica un régimen de vientos leves, con un máximo en noviembre (16.1 km/h) y un mínimo en mayo (10.8 km/h).  Durante el año 2020 se registraron, a partir de mediados de agosto, velocidades medias de viento por encima de los datos históricos. La situación se extendió hasta diciembre (Figura N°1) y se agravó debido a la sequía que finalizó recién a comienzos del año 2021. "Durante el año 2020 se registraron, a partir de mediados de agosto, velocidades medias de viento por encima de los datos históricos" Figura 1. Precipitaciones (PP) en milímetros y velocidad media del viento (v)en Kilometro por hora mensual durante el año 2020 registrados en Río Cuarto por la Estación meteorológica del SMN. "La campaña pasada fuimos testigos de importantes problemas de pérdidas de suelos por erosión debido a la gran variabilidad de las precipitaciones, la predominancia de suelos arenosos con manejos que dejan escasa cobertura y casi nula rotación con cultivos invernales. Esta problemática que se visualiza por el polvo en suspensión, muchas veces, genera intransitabilidad en las rutas y caminos rurales, acumulación de tierra en alambrados y caminos, sedimentación de cursos de aguas...

¿Cómo son? ¿Cómo se comportan? Conocerlos es esencial para ajustar los sistemas de producción a sus limitaciones y potencialidades y adoptar las prácticas de manejo más adecuadas. Empecemos por la base. Los suelos salinos son grupos de suelos con alto contenido de sales solubles y/o altas cantidades de iones de sodio. El tipo de sales, sus concentraciones y los factores que favorecen su acumulación, son características claves para diferenciar suelos afectados por salinidad. El estudio de estos suelos es muy complejo porque involucra a los que son salinos y/o alcalinos más los que fueron salinos pero que actualmente retienen alguna característica causada por la salinidad. A ellos se suman los suelos potencialmente afectables por sales, por razones naturales o antrópicas.  En Argentina el panorama de los suelos afectados por sales puede generalizarse y resumirse en tres grupos: 1. Suelos afectados por sales en ambientes áridos y semiáridos no irrigados. 2. Suelos afectados por sales en áreas áridas y semiáridas bajo riego. 3. Suelos afectados por sales en ambientes húmedos. “El sur de la provincia de Córdoba presenta suelos del primer grupo, afectados por sales en ambientes áridos y semiáridos, no irrigados. Estos se formaron en condiciones en las que no existe un lavado de sales por agua. Las sales que suben a la superficie provenientes de las napas, quedan depositadas allí. Muy comúnmente se encuentran en depresiones y presentan capas freáticas salinas o muy salinas, cercanas a la superficie”, explica Ivana Álvarez, docente, diplomada en suelo y fertilidad en la UCC e integrante del CRCS Gral. Roca. "El sur de la provincia de Córdoba presenta suelos del primer grupo, afectados por sales en ambientes áridos y semiáridos, no irrigados. Estos se formaron en condiciones en las que no existe un lavado de sales por agua. Las sales que suben a la superficie provenientes de las napas, quedan depositadas allí" Los tres principales tipos de suelos salinos son: suelos salinos, sódicos y salino-sódicos.  Cuadro 1: Características de los suelos salinos (FAO 2021) Suelos salinos y la freática Como explica Ivana, "comprender el comportamiento de la napa freática, principal fuente de sales al suelo en el área pampeana central, es esencial para definir el grado e intensidad de la afectación, proponer los mejores usos y adoptar las prácticas de manejo más adecuadas". "Las napas son cuerpos subterráneos de agua que circulan en forma lenta de acuerdo a la pendiente del terreno. Las variaciones de profundidad  de estas, se relacionan con la cantidad de agua que recargan (agua que asciende a la superficie) y las descargas (agua que desciende). La principal fuente de recarga para la napa es la lluvia, mientras que la descarga se produce principalmente en respuesta a las demandas de evapotranspiración de la atmósfera y, en segundo lugar, al escurrimiento subterráneo", sostiene la especialista. Y agrega que "conocer la variación de la napa es uno de los parámetros esenciales para entender, predecir y ajustar los sistemas de producción a sus reales limitaciones y potencialidades. Esto se realiza de forma sencilla mediante pozos de observación o freatímetros, en los que se va monitoreando quincenal o mensualmente".  "Conocer la variación  de la napa es uno de los parámetros esenciales para entender, predecir y ajustar los sistemas de producción a sus reales limitaciones y potencialidades. Esto se realiza de forma sencilla mediante pozos de observación o freatímetros, en los que se va monitoreando quincenal o mensualmente"  Suelos salinos y vegetación Según cuenta Ivana, la vegetación, en suelos que pueden estar influenciados por la napa, permite la cicatrización del sitio y  la reducción de la concentración salina. La vegetación, en suelos que pueden estar influenciados por la napa, permite la cicatrización del sitio y  la reducción de la concentración salina. No obstante, la intensidad del lavado de sales va a estar determinado por el tipo de pastizal, el porcentaje de cobertura del suelo y el tiempo de clausura al pastoreo. En los suelos cubiertos habría una tendencia a la reducción de la salinidad superficial. Cuanto mayor es el tiempo de descanso del pastizal, mayor es la reducción. Por el contrario, los suelos desnudos tienden a concentrar mayor cantidad de sales en superficie, con lo cual también aumentan los procesos de sodificación – dispersión de arcillas, reflejada en tasas de infiltración cercanas a cero-.  "En estas condiciones, el lavado de sales es prácticamente nulo. Hay una tendencia hacia la pérdida de agua y sales por escurrimiento, y un aumento en el ascenso capilar de sales hacia superficie. Es un ciclo que mantiene una concentración máxima de sales en superficie. En estas condiciones de suelo se hace poco viable el establecimiento de nuevas especies, de no mediar alguna técnica que permita recuperar la cobertura", explica la especialista. ...

Terrazas de absorción sumadas a otras prácticas agronómicas generan sistemas sustentables que benefician a todos los productores de la zona. Las lluvias intensas generan problemas de erosión en los suelos, inundaciones, anegamientos, entre otros. Sin embargo, la sistematización predial constituye una buena alternativa para hacer frente a estas problemáticas hídricas, conservar el suelo y mejorar la producción. Ejemplo de ello es la experiencia del establecimiento La Perdiz, ubicado en la zona de Bengolea e integrante del Consorcio de Conservación de Suelos Las Tres Marías. Actualmente el consorcio cuenta con 2300 hectáreas sistematizadas, lo que representa entre un 12 y 15% de la superficie total que abarca el Consorcio. "Todo esto inicia en el año 2014 donde empezamos a tener lluvias muy importantes que generaron problemas de erosión, destrucción de caminos…  Hoy, con las terrazas, tenemos una mayor posibilidad de retención de agua, menos pérdida por escorrentía y mayor rendimiento", comenta Fernando Lagos, Ing. Agrónomo y productor agropecuario del establecimiento La Perdiz. "Hoy, con las terrazas, tenemos una mayor posibilidad de retención de agua, menos pérdida por escorrentía y mayor rendimiento" En campos propios como alquilados Los trabajos de sistematización se llevan a cabo tanto en campos propios como alquilados. La gran mayoría son terrazas de absorción y algunas de desagüe. "Empezamos a notar que los dueños de los campos ante el deterioro de los suelos y al encontrarse con zonas de desperdicios, cárcavas, escorrentías, comenzaron a preocuparse por el cuidado de sus tierras. Entonces, con este sistema, la idea es trabajar en convenio con el propietario, poder manejar el campo alquilado como campo propio y lograr contratos a 3 o 5 años en lugar de contratos anuales, porque esto pasa a ser una mejoría para ese suelo", agrega Facundo Lagos, también Ing. Agrónomo y productor.  ¿Cómo hacer un adecuado manejo de las terrazas? Facundo Lagos cuenta que sistematizaron el campo La Perdiz con terrazas de absorción, acompañado de cultivos de servicios que ayudan a la infiltración de los suelos y a que no se vuelen los rastrojos. Eso, sumado a la siembra cortando la pendiente tanto de maíz, soja como trigo, es una muy buena práctica que evita la generación de escorrentías y la erosión hídrica. "En todas las terrazas vemos que en los años lluviosos hacen que el agua no vaya a parar a partes bajas y genere lagunas, ni dañe los caminos o inunde los pueblos, sino que quede realmente infiltrada en los campos. Y en los años más secos como estos últimos, las pocas lluvias que hay infiltran ya que la velocidad del agua que escurre es menor. Son como lomas de burro que hacen que el agua disminuya su velocidad de recorrido e infiltre más. Así resulta más eficiente la lluvia en ese lote y, por ende, la producción de ese lote es mayor". Por otro lado, explica que en el movimiento de tierra que se saca a los costados y se trae al medio han podido medir y encontrar en el medio de la terraza, una mayor fertilidad respecto a las bases. "Por eso recomendamos que, por tres o cuatro años, toda esa zona de la base donde se fue sacando tierra sea fertilizada con fósforo y nitrógeno duplicando las dosis que se usan en el lote, para poder establecer y volver a tener buena fertilidad en esa superficie". "Recomendamos que, por tres o cuatro años, la terraza sea fertilizada con fósforo y nitrógeno duplicando las dosis que se usan en el lote" Por su parte, Mariana Pasquero, Ing. Agr. asesor técnico del establecimiento, sostiene que es importante considerar la gran compactación de lotes en toda la zona producto de los últimos años con otoños muy húmedos Por lo que, "además de pensar en sistemas de conservación de suelos, hay que empezar a recorrer los lotes y ver los grados de compactación que tenemos, porque no sirve de nada hacer una terraza si el lote es un pavimento. Entonces si a veces no da la cuestión económica, es preferible hacer una descompactación de los lotes con alguna labor, porque esa compactación impide la entrada de agua y el desarrollo óptimo del cultivo". "Además de pensar en sistemas de conservación de suelos, hay que empezar a recorrer los lotes y ver los grados de compactación que tenemos" La importancia del plan básico Este plan de sistematización inició con el Consorcio de Conservación de Suelos "Las Tres Marías", con sede en Bengolea. El ing. Fernando Lagos cuenta que se comenzó a trabajar con dinero de los mismos productores para la conformación de planes básicos y estudios de las cuencas. Luego, de a poco, cada productor comenzó a desarrollar los Planes Prediales de sistematización en sus campos. "La idea es que con el tiempo se vayan sumando más consorcios, que las cuencas lindantes empiecen con los trabajos para sistematizarlas. Es un proceso lento, pero de a poco se va llevando adelante y el productor está tomando conciencia", sostuvo. A la vez, destacó el fuerte apoyo del gobierno de la provincia a través del Ministerio de Agricultura, con la entrega de herramientas a los Consorcios y fondos para las tareas administrativas. Rápida recuperación de lo invertido en sistematización Según explica Fernando Lagos, la inversión inicial para esta sistematización es aproximadamente dos quintales de soja para el estudio. Para todo el trabajo posterior, si hay que contratar herramientas, son otros dos quintales más. Vale destacar que son valores orientativos y que dependen de la complejidad del proyecto. "Con la mayor producción obtenida en años donde las precipitaciones no son muy abundantes y el agua que queda prácticamente toda en el campo, la recuperación de lo invertido es rápida". Por el bien de todos La familia Lagos asegura que la sistematización predial no sólo genera beneficios para el propio campo sino para el conjunto de productores de la cuenca. "Tanto la sistematización como el cultivo de servicio y la siembra cortando la pendiente son prácticas que ayudan a que realmente se cuiden los suelos y generar sistemas cada vez más sustentables". "Haciendo bien las cosas se generan beneficios tanto en lo social como en lo económico y ambiental, que es fundamental para poder darle buena estructura a los suelos y que las producciones se mantengan en el tiempo y sin deterioro de la tierra", concluye Facundo....

El establecimiento La Perdiz se ubica en la zona de Bengolea y forma parte del Consorcio de Conservación de Suelos Las Tres Marías. Actualmente cuentan con 2300 hectáreas sistematizadas. Lo que representa entre un 12 y 15% de la superficie que abarca el Consorcio. "Todo esto inicia en el año 2014, donde en la zona empezamos a tener lluvias muy importantes que generaron problemas de erosión, destrucción de caminos...